Es vocalista y compositor
de “la Marmita” una de las bandas de rock uruguayo que, si bien lleva varios
años en la escena, ha encontrado su punto mas alto en los últimos tiempos,
generando diferentes producciones con grandes artistas del cancionero nacional,
demostrando que la renovación en la música uruguaya está presente. En esta
oportunidad paso por Periodismo en tus Manos Diego Etchemendy.
¿Cómo nace el proyecto “La Marmita”?
La
Marmita nace como muchas bandas…. Éramos un grupo de amigos que en ese momento
teníamos 20 años tocábamos o intentábamos tocar un instrumento y sencillamente
un día nos juntamos a ensayar con la intención de armar una banda. Eso fue en
el año 2002, el Uruguay estaba en medio de una de las crisis económicas más
grande de los últimos tiempos, no había laburo y el que lo tenía estaba en una
situación de precariedad laboral constante, no había plata, no había mucha
esperanza y la salida para muchos gurises era irse del país. El espacio de
juntarse a tocar más allá de lo musical era como un refugio para sobrevivir a
muchas cosas que veíamos que pasaban. En medio de todo eso la banda estuvo
activa y tocando mucho desde el 2002 hasta el año 2007 ahí tenemos una pausa
hasta el año 2010, yo soy el único que se mantiene de la formación original del
año 2002. Esta nueva etapa a partir del 2010 es muy distinta y la banda logra
concretar objetivos como el de poder por ejemplo grabar en todos estos años 3
discos…
¿Cuál es el proceso habitual para que una composición
vea la luz?
Mis
procesos de composición han ido cambiando, cuando era adolescente y motivado
por una profesora de literatura del liceo me anime a escribir, escribía
distintos tipos de textos, cuentos y poesías intentaba encontrar en que me
sentía más cómodo. En esa época también empecé a tocar la guitarra y me di
cuenta de que algunos de esos textos los podía musicalizar. Muchos años
funcione así, textos que después musicalizaba, eso fue mutando y hoy todo lo
que escribo está pensado para ser una canción, solo escribo canciones y la
música nace casi al mismo tiempo que las primeras palabras que escribo. Antes,
esas canciones ya terminadas las llevaba a los ensayos y yo las tocaba solo con
una guitarra acústica para toda la banda, de apoco cada músico desde su
instrumento aportaba lo que entendía era necesario. Hoy trabajo con un programa
de grabación donde puedo maquetear la canción y puedo entregar una idea más
terminada de como quiero que suene cada instrumento. Pero eso es solo la
presentación, después cada uno vuelve a trabajar y a aporta desde su
instrumento, a veces el resultado final queda cerca de la maqueta original,
otras veces la canción se modifica por completo.
¿Qué implicancia tienen las diferentes
realidades por las que atravesamos como sociedad a la hora de crear?
Yo
creo que tiene mucha implicancia la realidad en la creación, puede ser que
quizás logres aislarte de todo lo que pasa en la sociedad para que no te
influya, pero es difícil. También pasa que hay realidades que como sociedad a
algunos le pega más que a otros, la desigualdad, la falta de oportunidades y la
violencia generalmente les dejan a las personas que viven constantemente en esa
realidad un margen para moverse mínimo, donde sencillamente lo que les queda
por delante es intentar tratar de sobrevivir. El creador puede estar o no
inserto en esa realidad, lo importante para mí es ver que hace con eso, de qué
lado decide ponerse ante esas situaciones.
¿Crees que la política y las producciones
artísticas tienen algún punto en común?
Todo
es política, decir que no te interesa la política es una postura política, creo
que uno de los puntos en común es la posibilidad de llegar a la gente, después
lo que uno hace con eso, en que lo aprovecha, eso ya es otro historia…
La banda a presentado diferentes canciones
mostrando que se sienten cómodos dentro de varios estilos ¿Cuáles crees que son
las principales influencias a nivel musical de todos los integrantes?
Hoy
La Marmita tiene 7 integrantes, con un rango de edad que va desde los 25 a casi
los 48 años, las influencias que hay son muchas, creo que hay algunas en común
que tienen que ver con la música popular uruguaya, y ahí entra el rock, el
candombe, la murga y el folclore entre otros ritmos. Creo que ahí tenemos
muchos puntos en común todos, respetamos mucho el trabajo y el camino que
vienen realizando muchos músicos en este país más allá de su género. Después
las influencias individuales varían muchas veces por temas generacionales,
tratamos de actualizarnos, de saber que está pasando en la música acá y afuera
también.
¿Qué opinión tenes del
rock uruguayo del siglo XXI?
El
rock en Uruguay tiene como dos puntos muy altos, uno es a la salida de la
dictadura en los años 80 y el segundo que se generó alrededor de la crisis del
año 2002. Yo me siento identificado por un tema generacional con el que surgió
allá por el 2002, ese rock fue una trinchera de resistencia para los que
veíamos que el Uruguay se venía abajo en esos años y también un sonido que
musicalizo la salida de esa crisis. Después por muchas razones no se pudo
mantener ni la masividad ni la cantidad de público que acompañaba y se
movilizaba para escuchar rock en esos años. Hoy lo que veo es que a pesar de la
poca pelota que le dan al rock los grandes medios de difusión, de que a pesar
de que la música de moda, o lo que escucha la mayoría de la gente no es rock
uruguayo sin embargo hay muchísimas bandas tocando, ensayando o juntándose. Vas
a tratar de conseguir una hora en la sala de ensayo y siempre hay gente,
entonces indudablemente el rock sigue siendo un sobreviviente a las modas, a
las crisis a lo que sea. Creo además que hoy tenemos en el Uruguay a tres de
las mejores bandas del rock latinoamericano de la actualidad: NTVG, El cuarteto
y la Vela, por lo que creo que el rock uruguayo hace años que es un referente
por estos lados de América.
¿Qué porcentaje tiene
para vos de relevancia la letra y que porcentaje tiene la melodía a la hora de
componer?
Para
mí la letra es importantísima, pero es algo personal, es algo que me gusta
mucho disfrutar de una canción con una buena letra. Ahora… si nos ponemos a
mirar las estadísticas creo que una buena letra con una mala melodía no camina
mucho sin embargo… una letra horrible con una buena melodía puede llegar a ser
un hit mundial así que ojo jajajajajajaja. Saquen ustedes sus propias
conclusiones.
¿Crees en el rock como
una actitud de vida?
Si,
para mí el rock es una actitud de vida, no es una pose, no es una campera de
cuero y no es el reviente. Es una actitud de disconformidad con lo que está
establecido en esta sociedad, es las ganas de querer cambiar las cosas. El que
crea que esta sociedad no necesita ser cambiada discúlpenme, pero no tiene
rock.
¿Qué opinión te merece la
aplicación de nuevas tecnologías como la Inteligencia Artificial a diferentes
producciones artísticas?
Las
nuevas tecnologías están en la música hace muchísimo, los programas de
grabación que hoy cualquiera puede tener en su computadora o descargar en su
celular gratis genero la posibilidad de que muchos pudieran a acceder a grabar
discos cosa que antes solo algunos podían pagar. Estos programas tienen por
ejemplo emuladores de equipos de guitarra que valen muchísimo y que te dan la
chance que vos enchufes la guitarra a la computadora y puedas grabarlos como si
los tuvieras físicamente en tu cuarto. Se podrán imaginar que al dueño de la
fábrica de equipos de guitarra no le gustó mucho el avance tecnológico cuando
estos emuladores surgieron, sin embargo, hoy muchos de estos fabricantes han
hecho arreglos comerciales con los programas para que sigan estando y
mejorándolos. La situación ahora es que la IA escribe músicas y letras para
canciones y después las musicaliza con una banda. La verdad no tengo muy claro
que puede llegar a pasar con todo eso, uno lo mira como creador y da un poco de
escalofríos…
En tiempos de inclusión
¿crees que la introducción de este concepto a nivel social ha servido para
generar una sociedad con mayor igualdad o por el contrario tenemos la necesidad
de estar cada vez más encasillados?
El
Uruguay siempre ha estado adelantado en la agenda de derechos, sin embargo, a
veces creo que todavía falta mucha concientización sobre algunos temas, que por
más que existan leyes o proyectos que se impulsan, a una parte importante de la
sociedad le cuesta digerirlos. Los niveles de desigualdad siguen siendo
tremendos por más que es indudable que tuvimos avances, pero todavía falta
muchísimo para lograr construir una sociedad donde la inclusión y la justicia
social realmente sean reales.
Es
una de las figuras del folclore y canto popular uruguayo, que ha sabido marcar
un camino y un estilo verdaderamente propio, con letras que buscan reflejar
realidades de las más comunes para cualquiera, si bien el mismo se considera
fuera del “sistema” este lo incluye constantemente cuando su música forma parte
de diferentes reuniones o momentos cotidianos. En esta oportunidad paso por
Periodismo en tus Manos, Abel García.
¿Cómo
podrías definir la música que haces?
Me
resulta bastante difícil porque yo tomo distintos elementos de otros géneros y
le doy mi impronta. Cuando toco algo de folclore no lo hago como se suele hacer
tradicionalmente, busco algunas variantes armónicas, incluí en algún momento
hasta una guitarra eléctrica, por ejemplo, coros femeninos también, cosa que no
es muy común en el folclore o en el canto popular. A veces incursiono en el
tango, pero de una manera diferente. Yo grabe algunos tangos con el título Ni
muy muy ni tan tangos. Tomo bastante del beat y de lo melódico porque fue
algo que yo toque en mi adolescencia cuando era bajista, en Tacuarembó y aun ni
siquiera cantaba. Por eso te digo que es una mezcla de todo y decir que tiene
un nombre ese género es muy difícil, no podría definirlo y tampoco sé si es
realmente necesario que lo haga, aunque hay mucha gente que tiene la necesidad
de poder encasillarte en un género determinado…
¿Cuáles
son tus principales influencias?
En
mi adolescencia la música Beat y la melódica, algo de rock, mucho folclore
argentino. Por aquel entonces en el Uruguay todavía no había un movimiento de
canto popular que fuera importante. Se escuchaban algunos folcloristas como
Tabaré Etcheverry, Aníbal Sampayo, Osiris Rodríguez Castillos…
Mas
adelante en el tiempo, aparecieron Los Olimareños, Alfredo Zitarrosa y
Viglietti, que pudo haber sido la primera influencia en mi estilo de cantar
como cantor popular. Después vinieron las influencia de los españoles, de los
trovadores como Serrat, Paco Ibáñez, Patxi Andión, Luis Eduardo Aute, etc. A mí
me influyeron mucho los trovadores españoles, creo que estuve más cerca de
ellos que de nuestro folclore. Así como también me pasa de manera inversa con
la murga y el candombe que son géneros con los cuales no me siento identificado,
por el contrario de la música popular brasileña con Caetano Veloso y Chico
Buarque entre otros, que me sirvieron para pedirles prestados algunos acordes y
armonías que después también las aplico a la hora de hacer canciones de
folclore cosa que suena muy extraña ya que el folclore se basa en los tonos
comunes y corrientes sin demasiadas alteraciones armónicas, hecho que generó
que me miraran de una forma extraña en momentos donde me incline más por lo
folclórico. Pero en resumidas cuentas las melodías brasileñas y los trovadores
españoles han sido mis grandes influencias.
A
tu entender ¿Qué es lo que define a un estilo musical como popular?
Alrededor de los 70 en el Uruguay creo que a
través del periodista Elías Turubich se le llamo canto popular a lo que hacían
aquellos cantores que interpretaban el sentir del pueblo en cuanto a cuestiones
sociales, porque otros géneros musicales les cantaban a otras cosas y nosotros
en general teníamos muchas canciones contestatarias o haciendo referencias a
las problemáticas del momento.
Ahora,
si nos vamos a basar en que lo popular es algo que gusta masivamente, el canto
popular nunca fue algo super masivo en cuanto a que le llegue a un porcentaje
alto de la población, es para un grupo determinado y generalmente de tendencia
izquierdista. Si vamos a mantener esa línea de pensamiento podríamos decir que
la cumbia es más popular, es lo que más se escucha o se ha escuchado, también
la música melódica. Acá ese género casi que no se ha desarrollado,
prácticamente muy pocos cantores que incursionaban en lo melódico. Pero si se
consume mucho lo que viene de afuera, Roberto Carlos, por ejemplo, Luis Miguel,
Camilo Sesto, Chayanne, etc. Estos artistas vienen a Uruguay y llenan estadios,
por lo que el termino popular hay que tomarlo con pinzas. Capas que no fue una
buena idea definir al canto popular con ese nombre, como te decía, teníamos un
apoyo bastante importante de gente, pero era un sector de la población y
definir que un estilo musical es pueblo porque canta sobre cuestiones sociales
no se si es lo correcto…
En
la actualidad ¿Qué lugar ocupa la música folclórica en la sociedad?
Creo
que está cada vez más debilitado el folclore y tal vez porque no se ha
renovado, porque los músicos siguen tocando de la misma manera de siempre, no
se abren a otras sonoridades, que en parte fue lo que yo intente, pero creo que
no gusto mucho, sonaba raro. Yo no me considero un gran musico y no tengo un
gran conocimiento armónico ni nada por el estilo, pero aun así esas pequeñas
alteraciones creo que chocaban. Tanto así que un día un presentador de
televisión bastante conocido en el mundo del folclore me presento diciendo “voy
a presentar a este cantor que en realidad no se bien que es lo que hace, si es
el folclore del futuro…”
Evidentemente
tenía un oído bastante tapado y era poco abierto a variaciones musicales dentro
del género. Poner una guitarra eléctrica y coros femeninos, en mi caso fue tomado
de la música del Brasil que se utiliza mucho y a mí me encantan los colores que
aportan, en Uruguay salvo que sea una cantante solista no se le da lugar a la
mujer, en ese sentido el folclore es bastante machista, ese tipo de cosas son
las que le afectan. A mí personalmente me aburre. En Argentina es diferente, si
bien allá están en dificultades, pero han incursionado en otras sonoridades,
acá no se les llega a los jóvenes porque para poder llegar a ellos tenes que
darle una sonoridad que les sea familiar, si bien hay que respetar el sonido de
las guitarras, las nuevas generaciones se acercan más a la electrónica. Cuando
se agregan más instrumentos se usan para sonar más fuerte y no para hacer mejor
música, para mí el folclore esta franca decadencia…
¿La
digitalización de la música le suma o le resta al artista?
Yo
creo que le suma, estoy abierto a la tecnología, creo que bien utilizada es
bienvenida, con ella se pueden lograr sonoridades diferentes. Yo hice hace muy
poco un trabajo de música melódica, para darme el gusto de rememorar mis
tiempos de adolescente y los arreglos musicales los hizo un solo musico,
recurriendo justamente a la digitalización, a los sonidos electrónicos o a
veces instrumentos ampliados por ejemplo tener registrado el sonido de una
batería de verdad, pero sacarla de un teclado. Si yo fuera a poner todos los músicos
que sonaron en esa grabación, para mi económicamente sería imposible. Claro que
me encantaría poder grabar con siete u ocho músicos de verdad, pero para mí es
casi improbable…
Todo
lo que sea tecnología, si se la utiliza desde la sensibilidad es decir que yo
tome el sonido de un instrumento determinado, pero la creación del arreglo sea
mía, simplemente utilizando la sonoridad, considero que es bienvenida y hay que
estar abierto a todo eso. Lo que si no estoy de acuerdo es en adulterar, por
ejemplo, a mí no me gusta que me corrijan la voz, por suerte yo afino bastante
bien, pero a veces una notita te puede quedar más o menos ahí y hay formas de
corregir y llevar esa nota a que quede perfectamente afinada, esodesnaturaliza y le quita lo humano. Claro hay
gente que desafina mucho, entonces necesita de ese sistema para poder sonar
afinado en la grabación, pero ese ya es otro problema.
A
mí me gusta mucho grabar casi como quien graba en vivo, sin metrónomos, que, si
bien te permiten llevar un tiempo, pero la música no es una cosa rígida
estricta, hay movimiento, es dinámica, entonces cuando se logra intentar algo
demasiado puro y perfecto, se pierde lo humano que debe tener, por eso bien por
la tecnología, pero si es utilizada en pos de la sensibilidad de quien crea.
¿Actualmente
se puede decir que existe la música del interior y de la capital?
Creo
que si, en Montevideo se dan una cantidad de artistas y músicos que hacen un
tipo de música que por ahí en el interior no los escuchan, que además es una
pena porque hay cosas realmente muy buenas que se hacen en la capital y no
logran trascender en el resto del país. También tiene que ver con que no hay
una difusión a nivel nacional de todo lo que se hace y el oído de la gente se
va acostumbrando a lo que escucha habitualmente. Por ejemplo, Fernando Cabrera
que es un musico exquisito, tiene un público determinado en Montevideo, pero lo
tiene. En el interior no sé cuántos lo podrían escuchar, tal vez un pequeño
grupo de esos que existen cada pueblo que tienen curiosidad en buscar otras
músicas… así como te mencione a Fernando Cabrera podría haberlo hecho con otros
tantos…
El
interior es folclore que también está perdiendo trascendencia y está siendo
suplantado por la cumbia, porque los propios folcloristas fueron los que
trajeron esa situación. En los festivales hace muchos años la gente iba a
escuchar a un artista cantar, tocar y apreciar lo que hacía, pasado el tiempo
se empezó a apostar por el agite, por decirlo de alguna manera.
Yo
no tengo nada en contra de que en un momento cantas una canción e invitas a la
gente a hacer palmas y agitar un poco…pero no puede pasar todo por ahí, a raíz de esto surgieron grupos y
solistas que se dedican a la polca, entonces en los festivales es lo que suena
y sirve para agitar, de esta manera se fue perdiendo ir a escuchar por el
agite, al que últimamente se le agrego la cumbia, entonces los folcloristas se
quejan porque no los llevan, pero ellos fueron los que transformaron los
festivales en un bailongo. Y no tengo nada contra la música bailable, yo supe
tocar en bailes en mi adolescencia. Por lo que creo que los festivales se
deberían de dividir entre los que quieren ir a escuchar a músicos y los que
prefieran ir a bailar la música que sea, cumbia, candombe polca, etc. Por eso
claramente hay una música del interior y otra de Montevideo, si bien yo estoy
bastante por fuera del ambiente, pero cuando me llega por alguna vía algo que
hacen algunos músicos montevideanos, realmente hay cosas muy valiosas que en el
interior jamás se escucharían…
¿Las
problemáticas de tipo social te motivan a componer?
En
este momento no, yo nunca cante canciones tan directas, mis canciones siempre
andaban por el lado de lo humanístico y hoy no me motiva tanto la problemática
social para componer, si más que nunca lo humano, porque creo que en definitiva
todo pasa por ahí. Los problemas sociales responden en definitiva a una
cuestión humana, por eso, hoy en día estoy más abocado a mirar al ser humano y
su comportamiento a través de la historia… Yo pienso que aún estamos en la Edad
Media, no hemos evolucionado. La evolución que ha habido ha sido tecnológica,
pero el ser humano sigue siendo exactamente el mismo, por lo tanto, me motiva más
a componer una visión más humanística que social.
¿Existe
una búsqueda constante en el artista para no perder vigencia o se prefiere ser
fiel a un estilo?
Si,
el problema es cuando los músicos predican una cosa, pero están jugados a
mantenerse vigentes en la popularidad a cualquier costo, para poder seguir
tocando y cantando. Pero realmente habría que ver por donde es que viene la
vigencia si es el simple hecho de permanecer presente para el público que te
sigue o si tienen que ver con la vigencia de la propuesta artística. Algo que
pasa con el canto popular o folclore es que se le siguen cantando a las mismas
cosas, las mismas reivindicaciones, que hoy suenan vacías totalmente. Por más
que sigan siendo necesarias las reivindicaciones sociales. Pero para mí hoy el
humano atraviesa una encrucijada mucho más trascendente. Llegando a entender
que necesita una transformación espiritual, si se pudiera arribar a ese punto
todo lo demás desaparecería. Porque si logramos evolucionar a un estado más avanzado
de conciencia ese nuevo humano no aceptaría que hubiera injusticias sociales,
de hecho, por añadidura no existirían, porque al transformarnos en hombres y
mujeres de buena voluntad no podríamos concebir jamás que alguien viva en la
indigencia o la injusticia… Por eso yo creo que la gran transformación hoy por
hoy pasa por el ser humano. Entonces yo puedo decir sin falsas modestias y sin
ningún tipo de ego que mi canto se mantiene vigente en cuanto a su concepción y
lo que dice o pretende decir, sin embargo, como artista yo no estoy vigente,
porque como te decía yo me aleje del sistema completamente porque cada uno
acomoda su chacrita en la búsqueda de ser convocados por el Ministerio de
Cultura o los organizadores de festivales, etc. Entonces creo que hay dos formas
de mirar la vigencia, una es estar presente en el pueblo y la otra es que, aunque
cantes para cinco, tu canto sea vigente con lo que transmite
¿Qué
opinión tenes de la actualidad a nivel social?
Creo
que estamos muy jodidos, nos hemos venido abajo culturalmente y eso también
responde a políticas de Estado, porque aquí los que nunca se tocaron fueron los
contenidos de la educación. Se preparan a los niños para que sean ciudadanos
funcionales a un sistema con cero autocritica, cero capacidad de análisis o
discernimiento, sin pensamiento propio. La gran transformación seria cambiar
todos los contenidos, desde que comienzan en el jardín. Pero se transmiten los
mismos valores de siempre sumado a la información que después no te sirve para
nada, cuando lo que debería propender la educación es formar individuos para
que sean felices y que desarrollen su capacidad, sí, pero no para simplemente
funcionar como el sistema lo requiere, que es con un fin económico que es
importante, pero con eso no logramos seres humanos felices, por algo uno ve que
hay personas que están muy bien económicamente pero no están felices y eso es
porque la felicidad va por otro lado, por más que tengas los mejores lujos si
uno no está bien espiritualmente lo otro no sirve de nada y trae consigo la
infelicidad. Cuando esto sucede, pero además existen problemas económicos, la
infelicidad es mayor aún. No en vano la gente busca escaparse, hay mucho
escapismo y evasión de la realidad a través de la droga y el alcohol, así como
también del consumismo, ni que hablar de la evasión extrema que es el suicidio,
que en Uruguay la tasa es muy alta. Cada uno trata de evadirse de una manera,
porque en el fondo no se siente feliz en esta sociedad y sobre todo no se
siente feliz con uno mismo y eso también tiene que ver con la búsqueda interior
que no es fácil. Entonces la problemática social sigue siendo la misma porque
el ser humano no se encuentra a sí mismo y si así mañana se lograra con un
gobierno una mejor distribución de la riqueza y mayor justicia social, si no
nos enfocamos en lo que somos, seres espirituales y emocionales no vamos a
estar felices igual. El tener mayor poder económico o mayor estándar de vida no
da felicidad, por supuesto que es necesario tener un techo, tener confort,
tener la comida todos los días, la posibilidad de acceder a la salud, pero eso
no alcanza, entonces la problemática social sigue respondiendo a un problema a
nivel humano, a nuestros conflictos existenciales.
¿Quién
o que le pone fin a la carrera de un artista?
La
carrera del Artista transita por el camino de poder mostrar lo que hace. Si no
existe un marco adecuado para que esto suceda, el artista puede ver
dificultades para desarrollar su carrera. En el Uruguay bajo ningún gobierno ha
existido un proyecto cultural real que los apoye, pero está la actitud, el
hecho de sentirte artista y eso no se termina nunca, el que se siente artista
lo sigue siendo hasta el último día de su vida, yo creo que puedo ser un
ejemplo de eso. Si yo analizo mi carrera artística creo que ni siquiera la
tengo, por todo lo que mencione anteriormente de estar “fuera del sistema” como
yo he sido fiel a mi manera de pensar y mantener mi dignidad, yo no he tranzado
con ningún partido político a pesar de poder haberlo hecho para estar más
presente a la hora de ser convocado por direcciones de cultura. Entonces si
pensamos que es lo que hace que pueda terminar la carrera de un artista, en mi
caso se podría decir que el sistema ha hecho mucho para terminar con mi carrera
porque no se me abren puertas que perfectamente podrían estar abiertas, sin
necesidad de que yo tenga que pasarle la mano por la espalda a nadie o hacerme
de tal o cual partido, cosa que trae muchos beneficios y lo sabemos. Pero mi
condición de artista no me la coarta el sistema, yo sigo siendo artista y canto
donde se me dan las posibilidades. Canto mucho en mi casa y lo disfruto y me
sigo sintiendo artista y vivo como tal, es más, poco me preocupa estar arriba
de un escenario o en un teatro, me atrae mucho cantar en plazas o peatonales,
creo que es donde más disfruto porque me siento libre, canto para el que se
arrime y el que no, seguirá su camino, pero yo sé que estoy siendo artista en
ese momento, si me valoran uno, dos o tres mejor, pero tampoco necesito que
alguien valore lo que yo hago, por supuesto que lo agradezco y son caricias al
alma cuando viene un elogio por lo que haces, pero yo soy consciente sobre
todas las cosas de lo que yo hago, sé, si a veces le emboco y hago algo bueno,
como a veces sé que le erro y el resultado no es tan bueno… pero en realidad es
tan simple como entender que la carrera va por un lado y el ser artista, va por
otro, se puede seguir siendo artista, teniendo una carrera frustrada dentro de
lo que se considera el mercado…
Es
uno de los artistas más polifacéticos del Uruguay que a través de la búsqueda
de sonoridades, imágenes, luces y diferentes motivaciones a los sentidos busca
lograr un clima en el que el espectador se sienta totalmente involucrado con lo
que esta sucediendo en el escenario, esa ardua tarea le ha valido ser
reconocido no solo en su país, sino que alrededor del mundo; En esta
oportunidad paso por Periodismo en tus Manos Emil Montgomery.
¿A lo
largo de tu carrera has logrado encontrar algún hilo conductor entre la música,
la pintura y la arquitectura?
Para
mí, todos los sentidos están intrínsecamente conectados. La forma, la estética,
la pintura, los colores y la música evocan en mí respuestas automáticas. A
menudo, la música surge a través de una imagen, un color o una textura; otras
veces, la arquitectura me inspira a crear una puesta en escena donde la música
actúa como el hilo conductor. Este enlace se manifiesta de manera natural en
mí, casi como una respuesta instintiva que vincula sonido, imagen y estética.
¿Cómo
podrías definir lo que haces?
Definir
lo que hago puede ser contraproducente, ya que, al definirnos, nos limitamos.
Crear fronteras alrededor de nuestra identidad o nuestro trabajo es, en cierto
modo, programar nuestras respuestas y restringir nuestra libertad creativa.
Como artista, creo que es fundamental operar en un espacio de completa libertad
para descubrir lo auténtico y original en nuestra expresión. Pero entiendo que
también es necesario ofrecer definiciones básicas para la comprensión en un
contexto más amplio. En esencia, me considero un creador. Trabajo con diversos
elementos y medios, como la música, el performance, las imágenes y los efectos
visuales, buscando siempre crear una experiencia única para el espectador. Cada
puesta en escena, cada espectáculo, es una oportunidad para ofrecer algo
distinto, algo que resonará de manera única con cada persona que lo
experimenta. Este es el rol en el que, hasta ahora, me siento cómodo.
¿Qué es
lo que te inspira o motiva a componer?
Lo
que me inspira a componer es un conjunto diverso de influencias y experiencias.
A menudo, me siento motivado por mis propias vivencias personales y emociones
que busco expresar a través de la música. Además, me inspiran el arte visual,
la literatura y los movimientos culturales, lo que me permite explorar nuevas
perspectivas y sonidos. Sin embargo, debo admitir que también existe un
elemento más misterioso en mi inspiración: la memoria más allá de mi historia.
Creo que todos poseemos una memoria que trasciende nuestra historia física o
personal en este plano. Traemos recuerdos de otros lugares, ideas que se
manifiestan con una claridad que varía según cuánto las nuble mi estado mental
actual. Cuando logro conectarme con esas memorias, emergen composiciones
maravillosas que parecen venir de un lugar ajeno a mí, como si descendieran de
algún rincón desconocido de la existencia. Estas ‘memorias’ son una fuente
inagotable de inspiración, revelando conocimientos que residen profundamente en
mí y a los que consigo reconectarme. Este proceso es fundamental en mi búsqueda
creativa, impulsado tanto por colaboraciones con otros artistas como por mi
interacción continua con el mundo.”
¿Cómo
la modernidad de la electrónica llega a fusionarse con ritmos clásicos o
autóctonos de un lugar?
En
la fusión de la modernidad electrónica con ritmos clásicos o autóctonos,
observo principalmente dos caminos. El primero es un enfoque más comercial,
donde se busca integrar elementos folclóricos de diversas culturas con el
objetivo de crear una ‘firma sonora’ única que se distinga del estándar. Este
método puede resultar en un éxito comercial rápido porque combina la novedad
con las raíces culturales profundas, presentando sonidos que, aunque son nuevos
para muchos, están imbuidos de una rica herencia.
El
segundo camino es uno de exploración más profunda y auténtica, donde la
integración de los elementos tradicionales con la electrónica se realiza de
manera más reflexiva y respetuosa. Este proceso es evolutivo y considera las
tradiciones no solo como un medio para un fin, sino como un componente esencial
del lenguaje musical que debe evolucionar en conjunto con las nuevas
tecnologías. A menudo, este enfoque da lugar a obras que perduran en el tiempo,
resonando con más fuerza debido a su profundidad y autenticidad.
En
ambos casos, la música electrónica, al ser un lenguaje universal, permite que
estas fusiones alcancen a audiencias globales. Sin embargo, es en la
profundidad de la conexión con las tradiciones donde creo que realmente se
encuentra el valor duradero y el impacto emocional de la música.
¿Cuál
crees que es el camino que un artista debe de recorrer para no intentar ser una
moda?
El
camino que un artista debe recorrer para no caer en la trampa de la moda es, en
esencia, el mismo que cualquier persona debe emprender para descubrirse a sí
misma. Es un viaje de introspección profunda, un proceso para desprogramarnos
de la necesidad de aceptación y del deseo de ser queridos masivamente, lo cual
es una gran ilusión. A menudo, se nos enseña que el éxito se mide por el nivel
de aceptación que tenemos externamente, no por el grado de superación personal
o por lo que realmente logramos con nosotros mismos.
Para
un artista, sobre todo aquellos expuestos a la vida pública, es fácil caer en
la búsqueda de estar en moda y ser aceptados, para no sentirse efímeros. Pero
quien realmente desea sentirse feliz y pleno con su trabajo debe alejarse de
esa necesidad de poder, que en realidad no es un poder verdadero. El verdadero
poder reside en encontrarse a uno mismo, en ser auténtico y, como artista,
tener la capacidad de decidir y tomar los riesgos necesarios para expresar y
promover pensamientos propios, que no son meras réplicas del estándar o de la
moda una vez más, disfrazada.
Un
verdadero artista, no solo uno que lleva la etiqueta, siente un llamado
ineludible hacia su expresión personal. Sigue una brújula interna hacia lo que
realmente desea expresar, moviéndose de manera auténtica y sincera. Este es el
camino que paradójicamente asegura no solo la autenticidad, sino también una
relevancia duradera en el mundo del arte
¿Cuánto
influye la realidad social en tu actividad como artista?
La
realidad social influye profundamente en mi actividad como artista, aunque de
manera distinta a como podría influir en otros. En lugar de seguir las
corrientes predominantes o responder directamente a las demandas del mercado,
utilizo mi arte como una forma de explorar y responder a las dinámicas sociales
desde una perspectiva muy personal. Mi enfoque se centra en la introspección y
en cómo los sucesos y cambios sociales resuenan a nivel personal.
Este
proceso de reflexión interna me permite abordar temas sociales no solo como
comentarios externos, sino como experiencias vividas que transformo en
expresiones artísticas. Así, mi arte no solo refleja una realidad social, sino
que también explora cómo esa realidad modifica nuestras percepciones, emociones
y pensamientos. Este enfoque me ayuda a mantenerme fiel a mi visión artística y
a evitar ser arrastrado por las tendencias.
En
esencia, la realidad social es tanto un espejo como un catalizador en mi
trabajo, impulsándome a indagar más allá de lo superficial y a buscar
conexiones más profundas y duraderas con mi audiencia. Este enfoque me permite,
como artista, abordar temas relevantes de manera que sean tanto universales
como íntimamente personales
¿La
tecnología es una ayuda para los artistas o mata un poco la esencia misma de la
creación humana?
La relación entre la tecnología y la música es compleja y de doble cara,
similar a su impacto en otras áreas de la vida. La tecnología puede ser tanto
una bendición como un obstáculo para la creatividad, y su efecto depende en
gran medida de cómo se utilice. Últimamente, he observado que la rapidez
impuesta por las nuevas tecnologías puede sofocar la creatividad musical.
Estamos presionados para producir constantemente contenido nuevo, para subir
pista tras pista a las redes sociales y plataformas de streaming, lo que no
permite que la música madure como debería.
La creatividad necesita tiempo y espacio para desarrollarse, y estos no
pueden competir con los ritmos acelerados de la sociedad actual. Incluso con la
llegada de tecnologías como la inteligencia artificial, que puede crear
melodías y armonías, se corre el riesgo de que se erosionen aún más los
procesos creativos humanos, ya que estas herramientas pueden llevarnos a
depender demasiado de soluciones prefabricadas y rápidas.
Sin embargo, si se utiliza de manera consciente y respetuosa, la
tecnología puede ser una herramienta democrática y poderosa que amplía el
alcance y las posibilidades para los artistas. Cuando se respeta el proceso
creativo, y se mantiene la fidelidad a lo que queremos expresar, la tecnología
funciona como herramienta y puede enriquecer nuestra expresión artística en
lugar de diluirla. En este sentido, es fundamental que los artistas aprendan a
equilibrar el uso de la tecnología con un compromiso firme por la autenticidad
y la profundidad en su trabajo creativo
¿Por
qué crees que cada vez nos cuesta más consumir de forma masiva obras artísticas
con cierto nivel de complejidad?
Creo que hay varios factores que contribuyen a que cada vez nos cueste
más consumir obras artísticas de cierta complejidad de forma masiva. En primer
lugar, la saturación de información y la velocidad con la que consumimos
contenido digital han cambiado significativamente nuestras expectativas y
nuestra capacidad de atención. Vivimos en una era de gratificación instantánea,
donde el contenido rápido y fácil de digerir suele ser más apreciado porque se
adapta mejor a nuestros estilos de vida agitados y a las demandas constantes de
nuestra atención.
Además, las plataformas de distribución de contenido, como las redes
sociales y los servicios de streaming, están diseñadas para maximizar el
consumo rápido de contenido. Estos algoritmos a menudo priorizan lo que es
inmediatamente atractivo o popular sobre lo que requiere un compromiso más
profundo y prolongado, lo que puede desalentar la exploración de obras y o
pensamientos más complejos.
Por otro lado, existe una falta de educación artística en muchos
sistemas educativos, lo que limita la capacidad de las audiencias para apreciar
y entender formas de arte que demandan una mayor reflexión y conocimiento. Sin
un marco de referencia cultural y sin las herramientas críticas necesarias para
abordar obras más desafiantes, es natural que el público en general gravite
hacia opciones más accesibles y menos exigentes.
Finalmente, el clima cultural predominante que valora más el
entretenimiento y la diversión inmediata sobre la introspección o el desafío
intelectual también juega un rol importante en este fenómeno. Cambiar esta
tendencia requerirá un esfuerzo consciente para fomentar la apreciación del
arte en todas sus formas y una valoración de la complejidad como una fuente de
enriquecimiento y no de alienación
¿Con
que músicos te identificas y por qué?
Identificarme con músicos es un tema complejo porque, para mí, la
conexión no siempre se establece con su música, sino con la persona detrás de
ella, sus ideas y su enfoque creativo. Me atraen aquellos artistas que son
innovadores, que proponen algo nuevo y que no tienen miedo de revolucionar su
campo, aun cuando su música en sí no sea de mi agrado personal. Esta distinción
entre el artista como individuo y su obra es fundamental en mi apreciación
artística.
Por otro lado, hay música que me encanta, pero al conocer más sobre la
vida personal y las opiniones del creador, a veces encuentro que no me
identifico con su manera de pensar o de vivir. Este fenómeno es fascinante y
refleja la complejidad de la relación entre artistas y sus audiencias. Creo
firmemente que es importante separar la obra del artista, ya que cada una puede
ser apreciada por sus propios méritos.
En la cultura actual, influenciada por las redes sociales y la
omnipresencia del ‘lifestyle’, a menudo accedemos a las obras a través de la
personalidad pública del artista, lo que puede distorsionar nuestra percepción
de su arte. Sin embargo, considero vital esforzarnos por entender y valorar las
creaciones artísticas independientemente de la vida personal del artista,
porque la verdadera esencia de la obra reside en su capacidad para comunicar,
inspirar y provocar, más allá de la figura que la creó.
La
siguiente podría ser una
lista de los artistas que desde su personaje o su música me han influenciado.
En algunos casos estas dos circunstancias se combinan, pero dejaré a la
imaginación de cada uno adivinarlo: Frank Zappa, John Lennon, Bob Dylan,Nina Simone,
Patti Smith, Prince,Luigi Russolo, Gustavo Pena, Marvin Gaye,
Pierre Henry, Jean Michel Jarre,Vangelis,
Syd Barret,Johann S.
Bach, Wolfgang A. Mozart, Igor Stravinsky y Bob Marley
¿Qué
sentis que te queda por hacer a nivel artístico que aún no hayas hecho?